ATLAS ROOM de Santiago Picatoste
Atlas Room
Santiago Picatoste y la expansión del color
Atlas: una cartografía pictórica sin coordenadas
La tercera exposición temporal de Red House Art en Kimpton Los Monteros Marbella propone una inmersión en el universo pictórico de Santiago Picatoste, donde el color, la materia y el gesto construyen una experiencia que trasciende los límites del cuadro.
La serie Atlas plantea una aproximación a la pintura en la que el espacio no se construye mediante la representación de un paisaje o de una realidad reconocible, sino a través de las relaciones entre color, forma, materia y vacío.
Las composiciones de Picatoste pueden entenderse como cartografías abstractas: territorios sin coordenadas fijas, atravesados por estructuras cromáticas que se aproximan, se superponen o permanecen suspendidas sobre el soporte.
Las formas no describen objetos concretos. Su significado surge de las relaciones que establecen entre sí, de sus contrastes y de la manera en que ocupan el espacio pictórico.
En estas obras, el color no desempeña una función secundaria ni se limita a rellenar superficies previamente delimitadas. Es uno de los elementos que organizan la composición, generan profundidad y determinan el ritmo visual.
El resultado es una pintura que invita a recorrer la superficie con la mirada, sin imponer un único punto de atención ni una lectura definitiva.

Atlas (Emerald) 85 x 75 cm, esmalte sobre metacrilato de Santiago Picatoste
El legado de la abstración pospictórica
La investigación de Santiago Picatoste encuentra algunos de sus referentes en la abstracción estadounidense de la segunda mitad del siglo XX, especialmente en los planteamientos del Color Field y de la abstracción pospictórica desarrollados por artistas como Helen Frankenthaler y Morris Louis.
Estas corrientes contribuyeron a liberar el color de su función descriptiva y a reconsiderar las relaciones entre pigmento, soporte y espacio.
Picatoste recoge parte de ese legado, pero lo desarrolla desde un lenguaje propio, caracterizado por la experimentación técnica, la intensidad cromática y una particular atención al comportamiento físico de la pintura.
En Atlas, el gesto convive con procedimientos de aplicación y transformación de los materiales que introducen elementos de fluidez, superposición y aparente espontaneidad. Aunque es sólo apariencia, ya que es una pintura muy meditada.
La superficie pictórica se convierte así en el lugar donde se hace visible el proceso de creación. La materia no desaparece detrás de la imagen, sino que participa activamente en su construcción.
Esta relación entre intención y comportamiento del material es esencial para comprender unas composiciones que, pese a su apariencia libre, mantienen una organización interna cuidadosamente articulada.

Tres piezas sobre metacrilato de la serie Atlas en la exposición Atlas Room de Santiago Picatoste
La materia y el color como experiencia
Uno de los aspectos más reconocibles del trabajo de Picatoste es su capacidad para generar imágenes de gran intensidad visual a partir de formas abstractas y relaciones cromáticas.
Los colores se encuentran y se separan, establecen contrastes, producen transparencias o generan zonas de mayor densidad. Algunas formas parecen expandirse, mientras otras quedan contenidas en espacios de aparente silencio.
La pintura adquiere una dimensión dinámica que no depende de la representación del movimiento, sino de la energía visual que se produce entre sus elementos.
Esta cualidad resulta especialmente significativa en ATLAS ROOM, donde la diversidad de formatos y soportes permite observar cómo el lenguaje de la serie se adapta a distintas escalas.
La exposición incorpora también una instalación de pequeñas piezas y una intervención artística concebida para dialogar directamente con el espacio de unos de los testeros. Estos elementos amplían la experiencia de la pintura y proponen una relación más envolvente entre las obras, la arquitectura y el espectador.
La escala deja de ser únicamente una cuestión de dimensiones: se convierte en una herramienta para modificar la percepción del color y la relación física del visitante con la obra.

Santiago Picatoste frente a la istalación pictórica que ocupa el patio del Kimpton Los Monteros
De la privacidad de la habitación al espacio expositivo
El título ATLAS ROOM introduce una dimensión conceptual que va más allá de la presentación de una serie pictórica.
En el Kimpton Los Monteros Marbella, las obras de la serie Atlas forman parte de la experiencia íntima de la habitación. El huésped convive con ellas durante su estancia, las descubre al entrar y puede volver a contemplarlas en diferentes momentos del día.
Esa relación cotidiana, individual y generalmente privada constituye el punto de partida de la exposición.
ATLAS ROOM transforma simbólicamente la habitación en un espacio abierto a todos. La pintura abandona el contexto de la estancia privada para presentarse como un conjunto artístico que puede recorrerse, compararse y contemplarse desde nuevas perspectivas.
El visitante encuentra así una continuidad entre dos formas diferentes de experimentar el arte: la convivencia cotidiana con una obra y la contemplación consciente dentro de un espacio expositivo.
La muestra permite, además, comprender la serie Atlas como parte de una investigación más amplia, en la que cada composición mantiene su autonomía y, al mismo tiempo, participa de un lenguaje común.

Imagen de la exposición Atlas Room por Santiago Picatoste en el hotel Kimpton Los Monteros de Marbella
Una nueva lectura de la colección permanente
ATLAS ROOM es la tercera exposición temporal organizada por Red House Art en Kimpton Los Monteros Marbella, después de Mistakes (La estrategia del error), de Ricardo Llinares, y Umbral | Threshold, de Norberto Gil.
Las tres propuestas comparten una característica: sus protagonistas forman parte de la colección artística permanente del establecimiento, desarrollada por Red House Art durante el proyecto de transformación del hotel.
Esta continuidad permite establecer nuevas relaciones entre las obras integradas en la arquitectura y las investigaciones de los artistas que las han creado.
En el caso de Santiago Picatoste, la exposición ofrece la posibilidad de observar cómo un lenguaje pictórico presente en las habitaciones se despliega en un contexto diferente, adquiriendo nuevas escalas, asociaciones y significados.
La colección permanente deja así de ser un conjunto estático para convertirse en el origen de nuevas lecturas y experiencias culturales.

For reservations, purchases or further information:
info@redhouse.gallery
+34 627 42 29 17
Or at the hotel itself.









